Ganó el CD Mairena en su estreno liguero ante un correoso y competitivo Alcalá del Río (2-1). La victoria debe ser, y lo es, lo más importante del partido para el conjunto albinegro, que se fue diluyendo conforme pasaron los minutos. De hecho, la segunda mitad resultó soporífera entre tanto calor, interrupciones, cambios y el poco fútbol que ambos ofrecieron. Para ser justos, se está en la primera jornada de liga y queda mucho trabajo por delante para todos los equipos.
Pero sí que el inicio de encuentro fue esperanzador para la parroquia del San Bartolomé. Unos primeros veinte minutos de brillantez para el bloque de Juan Carlos Garzón. Se tuvo la pelota y se atacó con criterio y verticalidad. Puede resultar interesante la tripleta que conforman Loren, Javi Jiménez y Lucas. Hay pegada.
Porque bastaron dos buenas jugadas de ataque para hacer dos goles. El primero lo anotó Huertas, que se benefició de un rechace dentro del área tras un mano a mano que no supo definir Cabello, al que habilitó de forma magistral un pase al hueco de Javi Jiménez. La jugada continuó y el defensa visueño anotó con un lanzamiento al palo corto. Era el minuto 12 de partido.
Seis más tarde, Loren se saca de la chistera un potente lanzamiento desde la frontal del área para colocar el 2-0 en el marcador. Partido encarrilado, o eso parecía. Sin embargo, atrás el equipo ofrece todavía cierta debilidad en las jugadas a balón parado. Así fue como más peligro generó el Alcalá del Río, que se metió de nuevo en el partido tras el golazo de Francis de falta directa pasado el ecuador del primer acto. Llegaron entonces los mejores minutos del conjunto visitante.
Tras la reanudación, poco que contar. El partido no tuvo continuidad, el Mairena solo pudo enganchar un par de contras y el bloque visitante tampoco sometió mucho. El calor y el cansancio pasaron factura. Hay pinceladas que apuntan a la esperanza aunque sigue quedando mucho trabajo por delante, pero este Mairena empieza la liga con tres puntos. Y eso es lo que únicamente importa y vale.



