Este domingo se celebra una nueva edición del memorial Miguel Ángel Gómez Campuzano en Mairena del Alcor. Casi la mitad de los atletas inscritos participarán en las pruebas infantiles que anteceden a la carrera absoluta y posiblemente una importante mayoría de esos jóvenes corredores desconozcan el nivel y la dimensión que alcanzó el atleta que da nombra a esta prueba. Principalmente porque ni siquiera habían nacido cuando Miguel Ángel Gómez Campuzano perdía la vida en aquel fatídico 6 de abril de 1993 consecuencia de un accidente de tráfico en la localidad onubense de Aroche. Con él se fue también su novia, Aurora de la Salud Pacheco, que le acompañaba en la motocicleta accidentada.
Desde entonces, de su legado y de su memoria se centran tanto el club de atletismo local Miguel Ángel Gómez Campuzano (Camagc) como la propia delegación de Deportes del Ayuntamiento de Mairena del Alcor. Poco antes de su muerte el pueblo mairenero le homenajeó dándose su nombre a un pabellón de deportes en la localidad y que preside una estatua con su efigie. Tras su muerte se le rinde memoria cada tercer domingo de noviembre con una carrera popular que es todo un referente en la provincia. También otras medidas que se han ido adoptando y que ayudan a que los más jóvenes, también los más mayores, tengan muy presente la figura de Miguel Ángel Gómez Campuzano, atleta olímpico que se fue muy joven, a los 25 años, pero que, sin embargo, acabó marcando una época.
Perteneció a esa generación gloriosa del atletismo nacional en la que figuran nombres ilustres como el de Fermín Cacho o Isaac Viciosa, entre otros, pero a diferencia de ellos, y sin que hubiera precedentes en el atletismo nacional, más caracterizado históricamente por mediofondistas, Campuzano fue pionero al destacar en la velocidad. De hecho, llegó a cifrar un record nacional en la prueba de los 200 metros al detener el crono en 21’’19. Lo hizo un 15 de julio de 1987 en Barcelona y hasta el verano de 2016 ha perdurado ese récord de España, señal de su valía y calidad como atleta.
Quienes le conocían destacaban de él su amor por el atletismo y sus condiciones únicas que le llevaron a ser campeón de España en todas las categorías, octavo en el Mundial de 1989 y cuarto finalista en las Olimpiadas de Barcelona 1992, entre otros logros. “Campuzano fue todo un referente en velocidad, uno de los primeros en España. Lo tenía todo a favor para haber sido el mejor de la historia”, recuerda Marco Antonio Rufo, con quien coincidió Campuzano. Puede que aquel accidente de tráfico de 1993 privara al atletismo español del que hubiera sido el mejor velocista nacional de todos los tiempos, pero acabó marcando una época y, sobre todo, dejando una huella imposible de borrar.
Su fallecimiento fue todo un impacto emocional para Mairena del Alcor, que cada noviembre le rinde el mejor de los homenajes con una prueba atlética que lleva su nombre y que reúne en cada edición a cientos de atletas que corren por las calles de la localidad en recuerdo y en honor de Campuzano. Hasta 806, récord de inscritos, habrá en la edición de este domingo. La prueba la podrán seguir en directo con Doce TV.



