Sin sufrimiento no hay gloria deportiva y el CD Mosquito lo ha comprobado este domingo en Lebrija. De la agonía al éxtasis. De dos goles en contra en los primeros compases del encuentro, al ya por siempre recordado gol de Escudero en el último suspiro de la prórroga para clasificar al conjunto alcalareño para la final por el ascenso a Segunda Andaluza.
Menudo partido de vuelta. Pese al 3-1 de la ida a favor del CD Mosquito, los de Iván Cid vieron cómo en los primeros 18 minutos de encuentro el filial del Antoniano igualaba la eliminatoria con un doblete de Guerre. El primero de ellos, en el minuto 8 tras rematar de cabeza en el segundo palo un balón servido desde la esquina. El segundo tanto, diez minutos más tarde, tras una buena asistencia de Granado que el goleador lebrijano resolvió en el mano a mano con Dani.
La intensidad y eficacia de los lebrijanos superó por completo a un Mosquito noqueado en esos minutos iniciales. Luego las fuerzas se igualaron y el partido no es que fuera prolifero en ocasiones. Ambos equipos dispusieron de algunas pero el marcador no se movería más y hubo que ir a la prórroga.
Un esfuerzo extra para dos equipos ya mermados en lo físico, por lo que tampoco se vieron grandes ocasiones. Y cuando todo parecía encaminarse para los penaltis apareció el héroe del partido, Escudero, para fabricarse un gol marca de la casa. El ex de la Estrella se fue perfilando en el vértice del área para colocarla en el segundo palo. Un gol en el minuto 119, en el último suspiro, para desatar la euforia en la familia mosquitera, que estuvo bien representada por su afición en Lebrija.
Ahora, el CD Mosquito afrontará la última eliminatoria del playoff con la ilusión de certificar el ascenso a Segunda Andaluza Sénior. Su rival será el Villanueva Atlético. El partido de ida se jugará este domingo en Malasmañanas. La vuelta, una semana después en Villanueva del Ariscal.



