Solo ha estado una temporada pero ha sido suficiente para que Jaime Márquez se haya ganado no solo al vestuario blanquiazul, también a la afición por su compromiso y, especialmente, por sus cualidades. Llegó como pivote defensivo pero en la mayoría de las ocasiones ha tenido que actuar como central. En ambas posiciones ha cumplido con creces, incluso en ataque, pues merced a su altura se ha beneficiado del juego de pizarra que acostumbraba la UP Viso de Javi Rojas. En resumen, 6 goles en 31 partidos y 10 tarjetas amarillas.
Son los números que deja la temporada de Jaime Márquez en la UP Viso. A sus 20 años se despide del San Sebastián en busca de nuevos retos y lo hace desde la emoción y la sinceridad. Habla de “un club especial” y reconoce que hasta ahora ha vivido “el mejor momento de mi carrera gracias al cuerpo técnico, la junta directiva y mis compañeros, que desde el primer día que llegué me acogieron como uno más”. Tampoco se olvida de la afición. “Una afición maravillosa que merece tener a su equipo cuanto antes en Tercera División”, finaliza.



